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16 de mayo de 2011

Dulces lilas en mis sueños.

Cuando tenía muchos años menos, visitaba en ocasiones a la hermana de mi madre y mi primo a su pequeño y acogedor hogar. Mi hermano no nacía todavía (o era un bebé apenas) si hacemos cuentas, con Luis Jr. de 20 años, sí que ha pasado el tiempo.

No por eso me acuerdo con menos precisión de cada rincón del departamento de Portales. Estaba alfombrado color rosa viejo y era de paredes marfil. Su dueña siempre ha hecho gala de un gusto impecable, mismo que estará para siempre grabado en mi cabeza por la cenefa de flores bugambilia, verdes y doradas que pintó a lo largo de toda la casa. La que conectaba una preciosa sala de cojines satinados color durazno y berenjena con el comedorcito viejo con sillas de mimbre.

Siempre olía a frío, a elegancia, a romántico. Tenía dos cuartos. El de Jorge y el suyo. Del primero no me acuerdo, será que era la habitación de un niño y los espacios masculinos nunca me han sido relevantes. En cambio, el de ella era hermosísimo con sus mesitas de madera, la preciosa lámpara art decó con hadas, su joyería gruesa, los botes de cristal, los marcos con retratos de la abuela y los perfumes turquesa. Pero lo más bello de todo era, en el centro, una preciosa cama de latón.

Me volaba la imaginación cada vez que me asomaba a contemplarla. Me parecía era como la de Mary Poppins que volaba, o donde debía haber descansado la pelirrojita del Jardín Secreto. Luego me convencía de que había pertenecidos a una enigmática gitana o a una artista atormentada.

Cuando el depa de Portales quedó vacío y el comedor, los cojines de satén y los legos del crío se mudaron al sur de la ciudad, la cama que llegó con ellos no lo hizo para quedarse. Pasó a la hermana más pequeña de su dueña, que, como todos los que emprenden su vida en solitario, requería amueblar su nuevo espacio.

Entonces aunque cambió de manos, no dejé de verla -afortunadamente-. Cada vez que pasaba a San Pedro de los Pinos para saludar a la inquilina de la calle 22, me asomaba a visitarla también. Quedaba bien en su nuevo entorno, más blanco, más sencillo, más joven, esperanzado más como su nueva dueña.

Pasaron varios años en los que la cama fue testigo de amores, letras y hasta fantasmas de su durmiente. Se llenó de ella como alguna vez se llenara de mi tía la rubia y todas las que estuvieron antes que ella. Hasta que un día se saturó de recuerdos. O se le saturó a la vecina de San Pedro la espalda de dolores, una de dos.

La cama iba a cambiar de casa una vez más. Yo empezaba a planear mi mudanza, así que sin pensarlo dos veces reclamé su propiedad. Lila me la pasó aliviada de deshacerse del problema, sin imaginarse lo que implicaba para mí.

Así llegaron la base, la piecera y las tablas que las unen. No llegó el colchón porque no pudo seguirle el ritmo de pasiones al latón. Se quedó así, en pedazos, metida en la bodega de la casa de Tlalpan durante meses. Pasaba que con la mudanza pronta, quería estrenar algo. O que pensaba que la cama estaba en la familia para acompañar a las solteras que se lanzan a la aventura de la vida real.

Y les da buena suerte.

Ahora llevo un mes durmiendo sobre un colchón nuevo, con unas sábanas doradas que hacen juego con los tubos que lo abrazan. Me espera todos los días la hermosa cama de latón (ya no me maravilla como en la infancia, pero me sigue pareciendo divina) de la que me enamoré a los siete años, a la que le he puesto tantas fantasías, tanta fe. Y alguna vez tantísimo deseo.

Reporto que hasta el momento, no me decepcionado.

1 de enero de 2011

The Graduate

Por distintos motivos que no tienen que ver con mí disciplina, intelecto ni responsabilidad, terminé la escuela después que algunos varios de mi edad, como sé estás consciente. Estuve más tiempo del necesario estudiando, aunque tal vez fue justo el que debía, ya lo dirá la vida. Como haya sido, fue un viaje bien maravilloso, dolorosísimo a ratos, muy divertido, lleno de emociones. Fui mi yo más auténtico, más proveniente de las tripas. Por eso me conociste como nadie me conoce ni me conocerá nunca. Y sorprendentemente me quieres.

Me costó muchas lágrimas y estuve a nada de dejarlo más de un vez, sabes de lo que hablo. Sabes porque esa temporada me eres tú. Y ahora ya acabé. Ya acabamos.

Gracias por estar siempre. Por celebrar su fin conmigo. Igual hubieramos llegado, pero mejor que lo hicimos después de tan hermoso y trágico camino.

Voyager

El compañero de aventuras más fiel de mi existencia (menos por su enfermiza naturaleza) dio su último suspiro en el verano. Mi primer y único cochecito, Chococat, vio el fin de sus días en medio de una historia tan inverosímil y accidentada como las que suelen ocurrirme.

Además de las lágrimas que el evento desató, dejé de escuchar a Carmen en las mañanas. Se acabó eso de cantar Fiona Apple a todo pulmón ante la latest love fatality y fumar de noche en la carretera con la ventana abierta. Perdí el placer de estacionarme en lugares imposibles a la par que ejercitaba los brazos gracias a la ausencia de dirección hidráulica. Me quedé sin la extensión de mis aposentos en la que siempre había un libro y un sweater para el aburrimiento y el frío. Terminaron las risas nocturnas, las pláticas con el copiloto ocasional y las euforias de camino y vuelta de la fiesta.

Pero también fui olvidando lo que significa pelear con la señora imbécil de enfrente y el taxista que te manda besos en medio de tus muinas (todo a menos de 1km de haber salido de casa). Ver cómo se te va la vida sentado en medio del tráfico. El tráfico de la mañana, de la media mañana, de la hora de comer, de la hora de salida de los niños de la escuela, de la hora de salida de los Godinez de la oficina, de viernes de quincena, del ocasionado por que un mini Cooper acabó de cabeza en Constituyentes o porque cerraron Reforma los de la Antorcha Campesina. Dejé de buscar lugar en la Condesa y la Roma para acabar a un día de camino de la mezcalería o dejar medio riñón en el estacionamiento del centro comercial. Pelearme con el valet porque no aparece mi disco pirata de Britney y preferir que me paguen el golpe a hablar a los ineptos del seguro. Me cuesta recordar la angustia de que al coche algo nuevo le suena cada vez que sale del mecánico. O que me quedé sin gasolina, la siguiente gas está a 403874543875 kilómetros, no traigo efectivo, no aceptan tarjeta, no hay cajero, Periférico está parado de las Flores a Polanco y yo estoy a medio camino (además tengo que hacer pipí). Anti alcoholímetro dejó de ser la cuenta más importante de mi time line cada fin de semana y me he desentendido por completo de un chingo de llaves. No extraño ni un poco el pago de la tenencia, el seguro, el servicio, la hojalatería, la verificación etcéeeeteeeeraaaaa (¡Puf!).

Ahora gasto pequeñas fortunas en taxis para volver al hogar en las noches de parranda, o vagabundeo crasheando en casas de los amigos. Me voy parada cargando mis chingaderas pesadísimas, que ha provocado un consumo de Lonol digno de un atleta profesional. Algunas distancias se hacen más largas por los tortuosos trasbordos o el amontonamiento de mexicanos olorosos. Amontonamientos en los que no falta el caliente que acerca demasiado su humanidad a la mía y además me bolsea para llevarse mi telefonito.

Pero ahora también pago 15 pesos en transportación contra 50 de gasolina. Camino como preparatoriana por la banqueta con mis nuevos y sucios Converse blancos. Platico con extraños de cuando en cuando y saludo cada mañana a la de los jugos de Barranca del Muerto. Subo y bajo escaleras larguísimas entre puentes peatonales y los profundos andenes de la línea naranja. Leo revistas, folletos, periódicos, libros; todo lo que me llegue a las manos. Leo como hacía mucho no podía. Escucho Unkle a través de mis audífonos mientras construyo videos musicales con los extravagantísimos personajes que andan a pie. Aprendo a moverme en metro, trolebús, metrobus, camión, pesero y la ubicación de los sitios de taxi en toda la ciudad. Invento historias con los pasajeros de todos ellos. Ando bien sola, me gusta. Cherry on the top: Soy coherente con mi green policy.

Total que al final son unas por otras. Pero las otras nuevas me tienen muy enamorada. Todavía no se me pasa la infatuation por la independencia del coche y el poder que me hace sentir en consecuencia. No creo que se me pase pronto tampoco.

Treats

¿Ven como todas las niñitas mexicanas veían a la Bella Durmiente en su infancia y le pedían a diosito, las estrellas o whatever que las convirtiera en rubias? ¿Y luego en cuanto les fue posible corrieron por el peróxido y se pintaron los pelos amarillos?

Pues mi historia es más o menos la misma, pero yo quería ser pelirroja. Como tengo pecas y los ojos oscuros, siempre pensé que podría hasta pasar por una de verdad. Las de cabeza de cerillo me parecieron siempre las más badass de todas. Bien guapas, exóticas y estilosas.

Por eso una mañana desperté y decidí ir a pelirrojearme. Para ser como Shirley Manson, Jessica Rabbit, Christina Hendricks, Katharine Hepburn y Florence Welch. Lo hice. No sé si he logrado ser tan chida como las melenas de cereza antes mencionadas, pero si me queda claro que life is way funner as a redhead.

El caprichito me ha traído desde luego un asalto a la cartera, pelo seco, esclavitud a tratamientos para greñas teñidas y visita mensual al colorist. A veces, admito, it’s a drag y me caga, pero hasta el momento, el resultado bien ha valido la pena.

Aunado al rojo nuevo, finalmente concluyó mi búsqueda de años por el tatuaje perfecto. Un cherry blossom, por aquello de la oportunidad eterna que uno tiene de renacer y reinventarse y "esas mamadas güey". Encontré un diseño bellísimo, enorme y rosa que una tarde de noviembre me trazó un chief tatuador en la espalda. Aguanté tres horas seguidas sin llorar (la campeona, me dicen) y pasado el malviaje del día siguiente (que te súper arrepientes y piensas en tu futuro y que eres una loca estúpida que nunca va a tener trabajo) aprovecho cualquier oportunidad para enseñarlo y creo que es la mejor idea que he tenido en un lustro.

Todo bien. Me gusta usarme de canvas.

18 de marzo de 2010

Me caigo bien cuando


me llega una invitación a votar por un random en un concurso en internet. Decido darle click al link del mensaje. Dentro del sitio, me distraigo con Plutarco Haza en el video que te explica la mecánica del juego. Cuando termina veo que son tres participantes, dos chicos y una chica y ella no tiene tantos votos como ellos, va en tercer lugar. No me molesto por ver su trabajo (por el cual la gente juzga y vota por alguno de los tres). Sólo voto por ella porque es chica.

bailo y canto enfrente del espejo antes de salir del baño en todas las fiestas. Aunque haya una fila larguísima y eso.

me preguntan: "Tell me something about yourself" y yo contesto: "I don't like anybody". Y desde luego, es cierto.

voy de un lado a otro por la escuela brincando o corriendo sin tener prisa. Just because.

me río durísimo en una sala silenciosa porque me llega algo al celular. O alguien se cae. O alguien es demasiado feo para ser verdad.

tarareo sin darme cuenta cosas como: "en el mar, la vida es más sabrosa, en el mar te quiero mucho más..." o "y ahooora, despierta la mujer que en mi dormía, y poco a poco se muere la niña.." en la fila del banco, del súper, del vips...

uso dichos en cualquier tipo de conversación.

le digo perro a todos mis animales (y amigos). O bien "de perro". O quiti, kiti, pusty, pistina, kiriku, etc, etc, etc. Yuju!

lloro en las películas.

me quejo como viejito viendo la tele cuando no hay nadie conmigo. Le grito al aparato y todo.

eructo gigante después de comer y me muero de la risa.

me da hipo por reírme y me da risa tener hipo. Se convierte en un círculo vicioso de risas locas.

me compro un esquite y es el highlight de mi día.

estoy contigo. Gracias.

31 de julio de 2009

Re: Mi Veldá.


1.Me gusta mentir. Con cosas absurdas e intrascendentes. Pero me encanta.
2.Creo que además de famosa (porque serlo es una profesión) me hubiera encantado ser Linguista.
3.Me mordí alrededor de las uñas toda la vida. Digo que me he recuperado, pero creo que es de esos hábitos que nunca se me van a quitar del todo.
4.Prefiero estar drogada que borracha.
5.Creo que soy una soñadora poco común.
6.Me dan miedo los niños.
7.Soy mucho más fría de lo que pensaba. O me he vuelto más bien.
8.Nunca soy tan feliz como cuando leo un buen libro. Y nunca lo hago ya.
9.No sé contar chistes.
10.Soy enfermamente competitiva. Para bien y para mal.

1 de octubre de 2008

Y que la Seductra recapitula.


The summer days are gone too soon
You shoot the moon
And miss completely
And now you're left to face the gloom
The empty room that once smelled sweetly

Desde hace tiempo recibo reclamos justificados de mi estado de merolico repetidor, de las múltiples ocupaciones que acompañan mis días. Hablo con el aire sobre todo lo que me llena la cabeza, que a últimas fechas no es nada más que trabajo. Porque como hacía un buen tiempo no estaba tan obsesionada con el, y con la recompensa que lo acompaña, a.k.a. la lana.

Porque la lana mueve al mundo y cuando la tienes no la notas y cuando te falta te vuelves loco. Como todos esos refranes referentes a lo mismo, nunca sabes lo que tienes hasta que lo ves perdido. Y por eso funciona como una droga igual de loca que lo que te provoca su ausencia (Y hasta haces versos sin esfuerzo...s?). Trabajar mucho es adictivo, a cambio obtienes algo más adictivo que gastar el dinero que has ganado, y al final vuelves a obsesionarte con trabajar un chingo para volver a tener lo que ya despilfarraste con ilusión la quincena pasada.

Pero basta. No más dinero.

Sólo enumeración de pendientes:
Escribir guión de reportajes.
Revisar cintas para reportajes.
Checar edición de reportajes.
Dejar de decir "reportajes".
Editar reportaje para el benemérito Tecnológico.
Buscar al equipo de mencionada institución para hacer el bendito servicio social.
Grabar Tianguis de Sullivan
Velódromo.
La Lagunilla
y Las Torres.
Encontrar a Mr. Photoshop en la cibernética.
Amar a Jimenito.
Llamar a la Princesa Sofía.
Amar al actor más talentoso del benémerito en su cumpleaños.
Felicitar a los tres con tiempo.
Ir a ver con Meme a otro talentoso Sensei.
Amar al gato.
Escribir en el depa (check!)
Leer al mamón ese argentino -según el Lobo Feroz-
Instar al público a visitar y comentar en el depa.
Curarme de la colitis que acosa mi pancita estresada.
Agradecer a Cherry su comentario.
Leer más buenos blogs.
Dejar de pensar en los pendientes.

Terminado lo anterior continúo. He estado ausente desde que se murió mi perra. Y no sólo en el computador. He estado ausente en los trayectos, en la clase, en la chamba y el amor. Porque su ausencia me pone ausente para encontrarla. La extraño como una niña. La extraño como una niña a otra niña que era su amiga cuando eran niñas.

Por ende me he clavado en no pensar en nada más. Porque pensar duele más que sentir.

He leído buenos libros en la ausencia. Y que bien que me ha hecho.

Me intimida como nadie mi profesor de Literatura, y que bien que se siente que alguien te intimide por su enorme intelecto al cabo de tanto tiempo.

Me he cuestionado sobre mi vocación verdadero de periodista. Pero then again he querido ser psicóloga, cantante, actriz, rescatista, antropóloga, fotógrafa y todas esas cosas que las chicas quieren ser. Así que probablemente es una crisis medio pasajera. Aunque igual eso es pleonasmo porque todas las crisis lo son por definición. Porque si una crisis es para siempre que coñazo más grande.

Me he enfermado una y otra vez estas semanas. Y lo odio. Agh.

Tengo nuevo móvil. Y le salen mariposas y orquídeas en la pantalla.

He fallado y peleado con Meme. Pero me ama de nuevo afortunadamente, porque yo sin el me muero en verdad. Y que co-dependencia más dulce.

La cabeza me anda escurriendo de ideas. Empiezo a ver de nuevo en colores y cámaras. Me he ido de tour con los tenis del concierto por las calles de la comida sin sal, y me he reconciliado con muchos demonios guardados.

He vuelto a ver gatos fantasmas. Ahora mismo.

Y he vuelto a causar la enorme sonrisa de mi madre.

Sin más me despido.

Un beso grande grande.
Bye.

Now the fall is here again
You can't begin to give in
It's all over

Seductra: "Te amo, gracias!"
Emma Zunz: "I know".

9 de septiembre de 2008





Clarissa +
1997-2008



Siempre...

25 de julio de 2008


It's my party, and I'll cry if I want to
Cry if I want to, cry if I want to
You would cry too if it happened to you...


Hoy es mi cumpleaños.
Happy Birthday to me.

6 de julio de 2008

Y que la Seductra extraña

I feel I wanna hold you, wanna tell you that you'll be alright
Sang this song today, it's recalling your pictures all in my mind
I miss you now
I miss you now

Extraño verte todos los días con taza de café negro en mano y la lengua quemada, mientras te ríes de mis tropiezos con las múltiples piedritas en el camino.
Extraño las noches frías en que te espero calladita, a ver a que hora tocas mi puerta y compartimos un cigarro en la niebla de madrugada.
Extraño las miradas cómplices de ventana a ventana, rogando que duren más de lo posible, o hasta el próximo sonido de chicharra.
Extraño amanecer de buenas porque voy a verte.
Extraño los olores veraniegos y la expectativa frente al ordenador, que desordenaba mi vida y mis esperanzas con tu presencia.
Extraño las conversaciones de intelecto competitivo en que me ganas con cada punto de enunciado.
Extraño el olor a chocolate dulzón de la bocina por permanecer minutos cortos al teléfono con tu voz del otro lado.
Extraño imaginarme tus pies en la escalera porque te has arrepentido de dejarme.
Extraño tu perfume en mis orejas.
Extraño mi falsa arrogancia al teléfono.
Extraño llorarte a gritos a coro con mi stereo de bocinas rotas.
Extraño hacerme más difícil el camino, sólo para verte en la mañana.
Extraño tus discos dedicados y tu cara de orgullo ante las mezclas mediocres que me haces.
Extraño pasear a tu perro, pasear en tu auto y pasear de la mano con presupuestos limitados.
Extraño tus apodos.
Extraño tu malicia ante mi reprimida inocencia.
Extraño añorarte.
Extraño el olor a mi pelo arreglado con secadora y que no te des cuenta siquiera del esfuerzo.
Extraño tu cocina, tu desorden de comidas y tu transformación de sobremesa.
Extraño confesarte mis pesares, que me confieses los tuyos y hagamos nota de las debilidades del otro.
Extraño los nervios de conocer a tus amigos.
Extraño odiarte a ratos por que no me llamas.
Y que todo se me olvide en el momento en que apareces.
Extraño tus acertijos y enamorarme de mis percepciones.
Extraño descifrarte.
Extraño tu maldad.
Extraño nuestros planes de viajes.
Extraño platicar a medias de ti con mi madre.
Extraño tu mal gusto en el vestir, tus botas viejas, tu olor a chamarras sucias y mi risa ante tu ignorancia a todo aquello.
Extraño pensar que no eres como eres.
Extraño pensar que eres como me habías dicho.
Extraño cacharte cuando me dices la verdad.
Y cuando me mientes y te mueres de vergüenza.
Extraño tu silencio furioso ante mis repetidas provocaciones.
Y que te quiebres por mi llanto o mi sonrisa.
Extraño besarte de veras.
Extraño escribir sin estructura.
Extraño a quien me fuiste.
Te extraño.

I feel I wanna hold you, wanna tell you that you'll be alright
I'm helpless, it's gonna get us before we get this, I wanna kiss you goodbye
I miss you now
I miss you now
I miss you now...
Un beso tristón.
Bye.
"El mundo es una mentira gigante"-Ana

28 de mayo de 2008

Y que la Seductra...escribe.




Someone found the future as a statue in a fountain
At attention, looking backward in a pool of water
Wishes with a blue songbird on his shoulder
Who keeps singing over everything


Antes que nada una sincera y profunda disculpa a todos los lectores Seductrales que se aburrieron de abrir el portal rosa y encontrarlo entelarañado. La tecleante de estas líneas estuvo muy ocupada con los mismos botones, creando material para otros destinos. La vida a veces se le viene encima a uno y le rompe la boca, así que hay que esperar lo necesario para que salgan las costras y comer palomitas de nuevo.

Con antojo inútil de palomitas, me encuentro de nuevo frente al ordenador (que bonito suena sustituir expresiones) con muchas ideas en la cabeza, sin saber bien a bien pa’ donde van o como aterrizarlas. Por ende, voy a intentar escribir como pienso. Lo que me venga a la cabeza va. A ver que tal sale.

Eso me recuerda a una película que fui a ver un afortunado domingo de hace unos cuantos. Me metí a la Cineteca Nacional después de muchos años a ver Paranoid Park de Gus Van Sant. En general me he dado cuenta que ya me caga hacer críticas de lo que sea. Me caga hablar de películas, de conciertos o de obras de teatro o tal. Las tuve que escribir para mi chamba (maldita chamba, nadie se atreva a meterse a ese nido de demonios) y acabé odiando el papelito de crítica. Por ende lo único que voy a decir es que independientemente de lo que sea, no me creo (en realidad nadie debería tener el poder de hacerlo) con la autoridad necesaria para decir si mencionado largometraje es bueno, solo que a MI me encantó. El punto de mencionarla era que la cinta está narrada como pensamientos. Como escribiría un high schooler que reprobó creación literaria y sólo vomita cosas en papel con probables faltas de ortografía (esperemos que eso, en mi caso, no suceda).

Así que esta será la narrativa a la Paranoid Park, o pa’ verme muy mamona a la creación surrealista como cuando Dalí cerraba los ojos y pintaba lo que le decía el subconsciente. Por cierto que loco que está el pedo de Freud ¿no?

En fin, desde hace unas semanas, de hecho desde el último post, me encontré en el maldito mensajero a un buen compañero de desvelos, confesiones, quejiquerías y sarcasmos en horas de trabajo. Mencionado personaje es un güerito mamón que ha salido en la tele (con una bola de nacos) y se jura la próxima portada de GQ, (y no la mexican, ¡jamás!) y on top of it all es autor de innumerables puntadas brillantísimas que me han cambiado el panorama en algunos días de furia. Una de sus más memorables vino acompañada de una petición relacionada con la seductra.blogspot.com y es por eso que ahora cumplo con lo prometido.

De la nada apareció en pantalla un link de conocido semanario, diario y portal noticioso acompañado de un “que nerds”. Cuál sería mi sorpresa al encontrarme con lo siguiente:

“Un hombre que se vistió como Darth Vader, con una bolsa de basura como capa, y atacó a miembros de un grupo autodenominado Jedi recibió el martes una sentencia suspendida.”

La nota continúa (voy a postear el link, no worries) con la narrativa del violentísimo ataque del maldito ese. Resulta que el héroe de drunk bullies everywhere, se puso mencionada bolsa de basura, se tomó unos diez litros de vino y se fue en contra de los loquitos que se juran Jedis a muletazos. Si, el sable quedó atrás y en su lugar la muleta sefue directito a la cabeza del idiota del disfraz. ¿No es absolutamente delicioso?

Nunca fui tan cabrona como el caballero responsable de la nota anterior, ni como muchas de las leyendas de malditos del Instituto Educativo Olinca, pero si me queda clarísimo que hay gente que te pide a gritos que la molestes. O en este caso que le avientes una muleta a la cabeza por freak. No respeto un carajo que una bola de imbéciles cree una sociedad en la que cada quien se inventa un sobrenombre de Jedi y hace de los debrayes de George Lucas una filosofía quasi secta. ¡Háganme el puto favor! Así que hago un llamado a todo aquel que se encuentre con individuos similares a seguir el atinado ejemplo del finísimo borracho galés y poner a la gentuza en su lugar.

Cumplida la mención de las risas descontroladas a causa de una peda ejemplar, debo mencionar también que durante el génesis de la presente entrada pensé dedicarle algunas letras a noticias fuera de lo común, como solía hacerlo en la memorabilísima hora radial de la Seductra. En aquellos buenos tiempos de fama sonora, una servidora solía dedicarle un bloque a extrañas nuevas y recibir comentarios al respecto. Como homenaje a la era dorada del micrófono y las programaciones de diez buenas rolas, recurrí a mi fuente favorita de otros tiempos: Yahoo News (en la pestaña de Odd News).

La noticia que me encontré me remite a otro tema que me ha parecido doblemente irónico. Hace unos días perdiendo el tiempo en Internet me encontré con mi nueva y culposa obsesión cibernética: Pop Waffle (debo admitir es una razón de mi ausencia, omitida previamente). Aunque se ha convertido en una industria imperialista de Internet (ya sé, que pinche intensa), Pop Waffle comenzó como una chica haciendo vidios cuadro por cuadro con dibujos en crayola sobre los últimos chismes de la farándula gringa. Lo divertido de todo es que la autora le agrega su opinión a toda la nota y aunque a veces resulta medio zonza, te saca unas buenas risas. Uno de sus videos es musical, y es una versión de dibujos de “Ironic” de Alanis Morissette. Dentro de los monitos, hay un momento en el cual, la chica hace una pausa y asegura que lo más irónico de la composición es que ninguna de las situaciones es realmente irónica. Lo cual me dejó pensando que igual y ese era el punto en realidad, que la rola sea una ironía per se, aunque igual y ese es mi subconsciente fan from hell de Alanis.

Aunado a eso, me quedé pensando mucho en la apertura del hit noventero que dice “It’s a death row pardon, two minutes, too late…and isn’t it ironic, don’t you think?” Pues no sé si sea irónico pero que malisisisisisísima onda ¿no? Como que esas cosas no pasan, namás suenan terribles, pero no dejan de ser hipotéticas. Pues resulta que si pasan, y es entonces que vuelvo a la nota encontrada en Odd News.

Te cuento (como dice la locutora es malísima de Alfa) que en 1922 colgaron en Melbourne, Australia a Colin Campbell Ross, acusado de violar y matar a una chica de 12 años, para aventar su cadáver a un callejón terminada su fechoría. Aunque la pena de muerte se abolió en el país en 1967, muchos fueron castigados en años anteriores, entre ellos el pobrecito Colin, que después de 86 años fue perdonado legalmente. En una revisión del caso, se llegó a la conclusión de que la evidencia indicaba la inocencia del muertito, y que pues chin, la cagamos, pero te perdonamos. A death row pardon, 86 years too late…se me hace una medio mentada de madre. Más bien le deberían pedir perdón al pobre asesinado. ¡Qué magnánimos!

Y en fin, entre ironías y mentadas de la madre, cada vez llego mas a la conclusión de que Alanis es profeta y tiene razón, constantemente te ves bombardeado por ironías a.k.a. mentadas de madre o fechorías que te hace Dios para divertirse un ratito con tu miseria. Ni hablar, contra el poder divino de la infelicidad y las desgracias no puede hacerse nada (más que afirmar que la vida es una tómbola, tom, tom tómbola, de luz y de color).

Empiezo a irme por muchos lados y pienso tanto y a tal velocidad que ya no va a tener ni un poco de coherencia todo éste rollo (que chistosa la palabra rollo, es como de mi tía super uncool). Dejo de escribir y me retiro a llenarme el raciocinio de mierdas a cargo de Pop Waffle.

Everything means nothing to me
Everything means nothing to me
Everything means nothing to me
Everything means nothing to me



Un beso desenfrenado.
Bye.

“Tengo manos de villana”- La Seductra

P.S. ¿Alguien se sabe como se llama la canción de las putas de Mecano? No tengo radio y me urge cantarle en el coche.

Aquí están, aquí están…

Drunk Darth
Death Row Pardon
Pop Waffle

9 de marzo de 2008

Y que la Seductra gusta de gustarle

te mando besos de agua
que hagan un hueco en tu calma
te mando besos de agua
pa que bañen tu cuerpo y tu alma

Te gusta que piense necedades. Que te ignore cuando hablas porque las pienso. Y que me perdones porque es encantador que invierta tantas neuronas en cosas que no importan. Y que cuando las escuchas un poco más tiempo, resulta que son muy interesantes. Y que tú también las piensas.

Te gusta que las cosas te piquen mucho en la lengua y te saquen lagrimitas. Te gusta el placer doloroso. Como rascarte los piquetes, tronarte el cuello y pelear conmigo.

Te gusta mucho que te escuchen. Y que te vean. Y que te vean mucho y lo mucho que te miras. Pero te da mucha pena al mismo tiempo. Pero te gusta que te de pena porque te acuerdas de otros tiempos.

Te gusta mucho acordarte. Te gusta acordarte de risas, regalos y cosas raras de las tantas que siempre haces. Pero sobre todo te gusta acordarte de todas las cosas feas que hago y te hago. Y te gusta acordarte porque así hay justificación de pelear cuando te aburres. Porque te gusta reconciliarte conmigo.

Te gusta cantar en el coche. A mi también. Y te gusta cantar conmigo. Y a mi también.

Te gusta mucho comer atún.
Y hacer pasta.
Y comer papitas.
Y tomar mucha agua antes de comer porque se te llena la panza y la boca te sabe a los cubiertos de tu madre.

Te gusta tardarte en salir del coche. Cuando hay mucha prisa.

Y te gusta trabajar bajo presión. Porque te sientes más grande y más importante. Y te sientes la estudiante que nunca fuiste y querías ser.

Te gusta tocarte la panza cuando te despiertas. Y cuando vas a comer. Y cuando bostezas. Cuando te duele también te gusta. Y te gusta que yo la toque porque se te pone calientita.

Te gusta que esté en tu casa. Y te gusta estar en la mía

Te gusta escuchar las Razones de la española de nuestro primer concierto. La has escuchado 53 veces exactamente. Más todas las veces en las que yo no existía.

Te gusta enseñarme a hacer cosas.

Te gusta pedirme ayuda. Pero te gusta más dármela. Porque sabes que eso es más importante que otras cosas.

Te gusta la playa. Y te gusta correr en pocos paños.

Te gusta usar sombreros. Todos los sombreros. Porque tienes cabeza de sombrero.

Te gusta mucho tu nariz. Y a mi también.

Te gusta eructar muy fuerte porque te da mucha risa. Pero te gusta más si el motivo es una deliciosa cerveza de botella.

Te gusta ir de paseo en el coche. Y te gusta mucho caminar conmigo aunque digas lo contrario. También te gusta mucho ir de viaje. Pero te gusta un poquito más si viene la de los ojos como los tuyos que habla con ballenas.

Te gusta asustarte de la vista que tengo a pesar de mi ceguera. Porque te gusta saber que si estás conmigo no te pasa nada.

Te gusta quejarte todo el tiempo. Y te gusta más quejarte de tus papás. Y te gusta hacerlo por temporadas cediéndoles honores de corajinas. Porque así el otro es tu aliado y te consiente. Y te gusta mucho eso.

Te gustan las manotas del Dr. dueño de tu nariz y tus ojos. Y los besitos de tu madre. Pero te gusta mucho más que se ría como se ríe, porque tú sonríes por dentro.

Te gusta ser la grande. En edad, en estatura, en sufrimientos. Pero te gusta más que se inviertan los papeles.

Te gusta que te de la mano. Y que te diga cosas inapropiadas. Que te rasque la nuca y te de estrujoncitos en las rodillas.

Te gusta verme y que te vea y nos veamos mucho. Porque así me entiendes y te entiendo yo. Y porque es muy divertido hacer enojar al de enfrente de vez en cuando. Para que le pidas perdón y te perdone y coman palomitas con rentas atrasadas.

Te gustar ser. Y a mi me gusta mucho que seas.

te mando besos de agua
para que curen tus heridas
te mando besos de agua
de esos con los que tanto te reias

Un beso amarillo.
Bye.
"Es que mi chupe es una letrina"-Marion

25 de febrero de 2008

Y que la Seductra cuenta un cuento...Parte I.

In-a-gadda-da-vida, honey,
Don't you know that I love you?

Su padre venía de un historial familiar amplio y famoso. Todos los hombres Aubert eran estafadores de renombre y el hijo mayor de la última generación no era la excepción. Proveniente del remoto Valle de Barcelonette -debido al status de forajido de su padre- el joven Jacques huyó en un barco de boinas con dirección a América, buscando aventuras y mucha pasta. Dados los vientos y la mala suerte el hijo de Don Salvador (nombre probablemente falso) terminó del otro lado de la costa en un camión de mojados. Asustado, Jacques despertó en el vehiculo al terminar su viaje en absinta-proporcionado por un presunto Armin- y en medio de maldiciones y ruegos en francés, lo acabaron tirando en medio del camino.

La polvareda rojiza parecía interminable, pero el intrépido primogénito decidió inspirarse en una cinta sin filmar. A la Paris-Texas caminó sin destino con la esperanza de encontrar la tierra prometida del dinero y la comida rápida (debió ser más específico con Dios, América as in USA nada de irse más pa’ abajo).

Finalmente una noche después de muchas llegó a un desolado pueblo bicicletero. A lo lejos vislumbró una serie de luces de colores y letras grandes de neón. De pronto, escuchó una voz que cambiaría su vida: “Vamos al Noa Noa Noa, Noa, Noa, Noa, Noa, Noa”. Aterrado pero aliviado de al fin encontrar gente (aunque fuera gentuza), Jacques fue corriendo al bar malamuertoso en busca de ayuda y reestablecimiento.

Desde que lo vio entrar con sus rizos medio rubios y sus ojos caídos y castaños JuanGa supo que su deber era ayudarle. Después de pedirle una cuota rechazada por el extranjero, el hijo pródigo de Ciudad Juárez le tendió la mano con alojamiento y comida gratuita. Jacques aceptó al la vez que maquinaba un plan a gran escala.

Un día de chillouteo en el Noa, Noa, Jacques le cambió al radio- durante el pre-show de JuanGa- y escuchó a “Los Bitles”. Políglota de concepción, el joven Aubert reconoció inmediatamente la pronunciación verdadera y se obsesionó con la banda. Pronto consiguió Abbey Road y notó el extraordinario parecido que tenía con George Harrison. A la par que trabajaba de burrito maker, se hizo de unos cuantos pesos, mismos que invirtió directito en unos jeans y camisa a juego acompañados de unas botas de construcción amarillas.

Gracias a su talento genético de estafador y actor shakesperiano, Jacques pronto se mimetizó en su héroe, encontrando un vehículo fantástico en su búsqueda de fama y fortuna del otro lado. Así, el falso Harrison iba y venía de California, se paseaba por los vestigios de comunas hippies San Franciscanas, recibía regalos y ovaciones de mujeres opiosas y vivía gratis cual starlet angelina.

La vida era fácil, muy fácil y hedonista. Hasta que sus dotes de parranda causaron
más revuelo del convenido. El mismísimo Harrison se enteró de su doble californiano, lo que le provocó un ataque de pánico seguido por una persecución con intenciones de demanda.

La memoria histórica -o instinto heredado de rufianes- le sirvió al falso tercer bitle, que huyó disfrazado de retache al desierto de las muertas (antes de que hubiera cementerio de chicas de maquila). Pero el pueblete simplemente no le divertía. Recorría las calles con nuevo look de abogado en ciernes (porque a los abogados se les quiere en el norte) muy a su disgusto, pensando en la manera de escaparse.
Jacques circa 1969

De nuevo le vino una revelación. Gracias a sus aficiones varias –porque para ser un embaucador de pedigree hay que saber de todo- Jacques aprendió a jugar al básquet, a leer en español asuntos de interés político, estudiar leyes y lo más importante, entrar al cine gratis.

Gracias a sus coqueteos con Lucía, la inocente cajera de la sala de proyecciones de Avenida Juárez, Jacques pasaba sin costo alguno después de cantar la de “Picture yourself on a boat on a river…” y la haina caía rendida con descuento incluido. Gracias a las aventuras de Don Vito, el futuro licenciado hizo contacto con el Dr. Leary (brother de los tiempos de falso Harrison) y le hizo una oferta imposible de rechazar. El ingrediente secreto de la iluminación del “médico” sirvió como clave del nuevo proyectito del joven Aubert.

Jacques incorporó los ácidos de la felicidad a una receta de strudel de pera de su madre. La inocente rubia ahora estaba en otras dimensiones, tranquila al menos de haberle enseñado algo al hijo que le había sido de ayuda. Con la bendición de ultratumba de la madre, Jacques se puso a hacer pie ácido llevándole viajes sin transporte a miles de chicos al sur de la frontera. El estudiante de leyes era también pastelero. Uno de día y el otro de noche, cada uno con facha distintiva, inequívoco y sin igual. El estafador del Barcelonette tenía de nuevo una doble identidad, que le estaba trayendo mucho dinero y gran popularidad. Se ganó el respeto de la comunidad y al saludar decía: “Bésale la mano al Padrino”.

Pero de nuevo la justicia de la suerte mala perseguía a nuestro héroe. La policía local se enteró pronto del extranjero sin papeles, parecido al doble del cantante “ese de hace unos años” que ahora vendía pasteles con droga y extorsionaba a los socios del Noa, Noa. Con ganas de una tajada del mafioso, el Sheriff de juguete buscaba por todos lados a Jacques, mismo que se preparaba para huir una vez más.

Con pintita de buen estudiante del norte, llegó Jacques a vivir a un “depa” en Coyoacán, comer en comidas corridas y andar en camiones. Con todo y mucho dinero, el estafador-cada vez más experimentado- pretendía una vida sencilla mientras ensayaba el acento de chico listo junto con ojitos inocentes. El combo funcionó y pronto Jacques era “Luis” el valiente y de noche, el Don Corleone del merengue.

Así, el pastelero forajido de la justicia norteña pasaba los días por la Ciudad de la Esperanza (todavía la Ciudad de México), con costumbres de truhán mala persona. El hombre que lo había visto todo bajo diferentes sombreros empezaba a aburrirse. Tanto andar pretendiendo personajes lo llevaban a hacer cosas sumamente tediosas.

Uno de sus hábitos impuestos era ir a caminar al parque. Llevarse un libro de derecho o algo medio Kafkiano, platicar con quien se acercara y recibir sonrisas de viejitas, palmadas de compadres y risitas nerviosas de pubertas. Ese día no tenía muchas ganas, pero la perfección requiere trabajo, y aunque fuera un coñazo el “Licenciado” levantó las asentaderas y se dirigió al parquecito de siempre.

Pero esta visita no sería como el resto. Camino a su banquito blanco de siempre, Jacques escuchó una voz que lo hizo girarse y buscarla.

Sentada en sus cuclillas, una hermosa chica de cabello negro y grandes ojos color agua sucia platicaba elocuente con una Jacaranda. La bella Maria daba todo un discurso alrededor de la importancia de los crucigramas del domingo. Muy decidida, convencía a las flores moradas que llenar cuadritos con letras, era un mecanismo de salud mental para los ciudadanos del mundo.

Jacques se quedó sin habla. Recordó que traía consigo una rebanada de su nueva creación, pastel de fresas con sorpresa. Sin saber que hacer se acercó a la misteriosa chica. El le ofreció el pastel a lo que ella respondió: “¿De qué es?”, ante la respuesta dijo: “Bueno, me lo como pero tengo que avisarle”. Sin más, Maria dio un discurso fantástico sobre lo deliciosas que son las fresas y lo bien que hace comerlas, le pidió disculpas a aquellas contenidas en el hojaldre y le dio una gran mordida…


In-a-gadda-da-vida, baby,
Dont you know that Ill always be true?

“Cher op monky feis”- Luis

To be continued

18 de febrero de 2008

¡Y que la Seductra se Emputa!

Let me tell you how it will be;
There's one for you, nineteen for me.
'Cause I’m the taxman,
Yeah, I’m the taxman.

Odio este país. Si, si, si, si que bonito el mar, la gente de la costa y los perritos. Y que rico el mole negro de Oaxaca y que hermosas las trenzas coloridas de las mujeres de las cordilleras y de la arena y de las plazas. Y que buenos los tamales y el atole y los borrachitos, el mezcal, tequila, chocolate, las enchiladas y tortas y todo eso. Las bellecísimas naturales de los anuncios de la secretaría de turismo y la voz de las vendedoras de fruta gritándote “marchanta” porque marchas alrededor de los puestos de mercado. Si, si, si, si que pinche bonito es México, viva, viva y todos a empedarnos al putísimo Zócalo en 15 de Septiembre.

Pues yo lo odio. Y que me digan malinchista por escribir y muletearme con expresiones de otros lados, por escuchar himnos con trinos extranjeros y decir que los diplomados mexicanos son una puta mierda. Si, no me importa. Hoy me vale madres porque aunque siempre me he querido largar del país de la Solidaridad y Vamos México, hoy estoy peor que nunca. Y como dijo una leyendita urbana en ciernes “No quieres ser yo ni un puto minuto”.
Me largo en cuanto tenga lana y con eso me uno al discurso de millones de fracasados furiosos con la tierra que los vio nacer y que no se van a largar nunca. Y entonces regreso al círculo vicioso de “odio aquí, odio aquí, odio aquí” y no pasa nada. Por ende mejor me resigno y le veo el lado bueno a las cosas and let everything go, porque "ps no le hace" y "no hay namás pa’ donde hacerse". Ni pedo, que me caigan cubetadas de odio por cabrona, pero necesito un recordatorio de que no, no “todo va a salir bien”, “ni es tan malo”, y “haz algo por tu tierra en vez de quejarte”. TODOS se van a la reverenda mierda.

Bien decía mi abuelo, igual de porqueríaodiamexicanos que yo –aunque seguro le robó la frase a alguien- que cada pueblo tiene el gobierno que se merece. Y si, sin duda. A los gringos por idiotas se los hacen idiotas, los ingleses por mamones tienen un gobierno de necios y los mexicanos por desordenados y mediocres tienen un gobierno de bandidos y tranzas. Y no, no me incluyo. Porque me cae que hago lo posible por ser buena ciudadana y sonreír en las calles.

Odio México. Odio su tráfico necio, sucio e interminable. Odio a su gente malencarada, malhablada, malvestida, malhecha y malhabida. Y odio más el conjunto de ambas. Odio que salgan cucarachas de las coladeras-incluye a las de dos patas-. A las cucarachas sucias y furiosas porque la otra trae “mejor coche” y está más “guerita”, misma que aplasta a las otras cucarachas por ser prietitas. Odio que te metan un madrazo en plena calle que te deja la cabeza dando vueltas y el cuello con punzadas locas y resulta que es tu culpa. Y que pa’ que pagues tus pecados van a arrefundirte al “Ministerio Público no. 9” pa’ que te hagan compañía “doctores” calientes y policías sudorosos, “abogadas” con costras de maquillaje, y notarios desbordados en grasa y corrupción.

Odio el calor desmedido y la pobreza igual de intensa. Y las vacas en camionetas que tiran ropa nueva a la basura. Odio que el suministro de agua sea motivo de dolores de cabeza y que haya que tomar 12903272097534095745730984574375447 camiones para que un pobre ciudadano llegue a su casa. Odio que los trabajadores trabajen gratis o sin seguro. Y que los ministerios estén llenos de changos ensangrentados con hernias nuevas, gracias la preocupación por la cuenta de “daños a la nación”. Y odio que los amigos están pa’ cuando tienes fiesta y uno de un millón va rescatarte cuando corres desesperada con alas emplumadas. Odio a los amigos que se desaparecen porque tienen algo más importante que hacer. Odio a los mexicanitos hijos de papi que de repente se juran autoridades del subterráneo intentando emular dioses neoyorkinos. Y que todos sean igual de mierdas que el resto pero se visten "más chido". Y odio que esos de repente sean tus amigos y se les olvide que son personas. Tus personas.
Odio que las cosas nomás no salen bien y todo se queda jodido hasta que pueda poderse que se arregle. Y que no haya ni pa cuando y cuando preguntas mejor te cuelgan. Porque los pinches mexicanos siempre tienen algo mejor que (no) hacer.
Odio este México de mexicanos de mierda.

Y si, si, si que bonito el día de muertos, los papalotes y Acapulco…

Now my advice for those who die, (taxman)
Declare the pennies on your eyes. (taxman)
'Cause I’m the taxman, Yeah, I’m the taxman.
And you're working for no one but me.

Taxman!
Un beso furibundo
Bye.

“Nos quedan como ocho horas más aquí…¡o mashhh!- Hugo

10 de febrero de 2008

Y que la Seductra no encuentra al Tiempo

Tired of lying in the sunshine staying home to watch the rain
You are young and life is long and there is time to kill today
And then one day you find ten years have got behind you
No one told you when to run, you missed the starting gun

No hay tiempo.
No hay tiempo de comer en paz.
Ni tiempo de reir con gusto.
No hay tiempo de salir a caminar y ver perros.
Tampoco hay tiempo de ver la tele y limpiar la cabeza con basura.
No hay tiempo de amar al gato.
Ni tiempo de amar con tiempo.
No hay tiempo de vivir como se vive, porque nadie vive con tanto tiempo.
No hay tiempo para atender al departamento.
Ni tiempo hay de extrañarlo porque eso quita tiempo invertido en otras cosas que necesitan de mayor tiempo.
Mañana está cada vez más lejos. No hay tiempo de andarlo persiguiendo.
No hay tiempo de escribir ahora, pero se debe encontrar tiempo antes de que pase más tiempo.
El tiempo causa dolores de espalda, quijada y alma, pero no importa porque no hay tiempo de atenderlos.
No hay tiempo, nunca, nunca hay tiempo.
No hay tiempo de explicarte.
Ni tiempo de tomar café contigo.
No hay tiempo de escuchar canciones completas.
Ni de cantarlas con gusto en el coche.
Ni de llamarle a todas las lineas que no quieres llamar pero tienes que hacerlo, porque el tiempo se te viene encima y pronto ya no va a haber más.
Tampoco hay tiempo de preocuparme porque estás triste, y me preocupa que se nos vaya el tiempo.
Que el tiempo pase más lento pero que nunca regrese.
Y que se pase apresurado porque no tengo tiempo de estarle esperando.
No hay más tiempo de escritura. Porque el tiempo pasa y la cama espera.
Y el tiempo en la cama es muy corto, y uno no debe perder tiempo en las mañanas.
Every year is getting shorter, never seem to find the time
Plans that either come to naught or half a page of scribbled lines
Hanging on in quiet desperation is the english way
The time is gone, the song is over, thought Id something more to say

Un beso apresurado.
Bye.

"...pero yo estoy super orgulloso, por que además Daniela perdió solo por dos puntos"- Rafa

24 de enero de 2008

Y que la Seductra choca...again.

Talkin' to myself and feelin' old
Sometimes I'd like to quit
Nothing ever seems to fit
Hangin' around Nothing to do but frown
Rainy Days and Mondays always get me down.

Últimamente el panorama está salado.

Soy una mujer sumamente supersticiosa -in a charming way-que cree que los gatos negros son de buena suerte (witch remember?), no se debe pasar debajo de las escaleras, si dejo la bolsa en el suelo me vuela el dinero-like I’ve got any-y nunca se pasa el salero de mano en mano ni se deja la sal caída sobre la mesa; se echa para atrás con todo y su mala suerte.

No sé que se me habrá escapado en estos días. Intento acordarme si rompí un espejo –por que me deparan siete años de torturas- o malinterpreté al gato de hace unos días, o de plano tiré un costal de sal en la mesa (la arena playera no cuenta. ¿O si?). Point is, las cosas no me están saliendo del todo bien. A veces se siente-como dijeron Fito Páez y Joaquin Sabina circa 1996- Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, llueve sobre mojado.

Para empezar he tenido muchos días de mal sueño con mucho frío y cansancio. Si, es probable que se deba a factores lógicos como carga de trabajo exhaustiva, mal manejo del tiempo y desequilibrios emocionales –que vaya que tengo-. Pero creo que a pesar de toda interpretación éste lío no es del todo común. Me duermo muy tapada y tengo frio, por ende me pongo muy dura, por ende amanezco toda torcida y medio patuleca, lo que provoca que me duela el cuerpecito y ande de malas todo el día. Así dormir mal me jode todo el panorama semanal. No me da tiempo de hacer nada, solo trabajo, como y duermo. Quite the drama queen huh?

Sin embargo, con todo eso se puede vivir, sólo falta que una se haga a la idea y le de la vuelta a la chinguita matutina y nocturna. Pasada la costumbre a la nueva rutina las cosas empiezan a mejorar, o por lo menos eso espero.

A lo que nunca, nunca, nunca me voy a acostumbrar es a las desgracias en el tráfico. Es la experiencia más flipante que he tenido y tendré jamás. Me transformo. I literally lose it. Antes había dado cuenta de sendo incidente en los últimos meses del mes número siete. En septiembre me chocó una hija de la gran puta y se largó la muy cabrona frescamente en su borrachera (for further details: Y que la Seductra se va de Reven Tricolor).

Ese día salí con todo y taconcitos en mano muy, muy indignada con una flor en la cabeza gritándole a la idiota de la ciudadana las peores injurias que escuchará en su tristísima existencia. Lloré, moqué, di patadas y enloquecí porque me parece una mentada de madre tener que cargar con la menuda ostia de traer el coche jodido o esperar a que te lo arreglen y andar pidiendo ride o trepada en transporte público -por muy divertido que lo encuentro, don´t get me wrong- hasta que a las 1,200 te regresen tu “unidad”.


That clear, prosigo a comentar que no es la segunda, ni la tercera vez que yo y mi amado Chococat a.k.a my car, hemos sufrido de un disturbio de tal magnitud. Y mis reacciones cada vez son peores. Primero era mi culpa, therefore sacaba todo mi charm de niña novata del asfalto y pedía perdon hasta conseguir conmover al afectado. Después era culpa de ambos y me salía lo cabroncita ciudadana del mundo who keeps her cool y arregla el pedo con lentes oscuros y grandes tacones. Ahora no es mi culpa, -the last three-así que me asusto terriblemente (it’s quite a show I tell you), lloro sin control alguno y grito maldiciones al merecedor de mi odio.

Llevaba unos meses limpia de accidentes -bueno cuatro, which counts-, y andaba yo muy fresca rumbo a la chamba saliendo de la autopista Acapulco-México –si chicos y chicas, ahí radico ahora- para entrar a Viaducto Tlalpan y llegar a trabajar-yo tan workoholic que soy-. De pronto un trailer cambió de opinión y desde el carril de la extrema izquierda se dejó venir hacía mi con toda su brutalidad gorilezca. Yo no supe que hacer y me quedé parada, y de repente, el mandril enorme y blanco también. Pensé que tal maniobra representaba una gentileza y caballerosidad inesperada y me había cedido el paso. Por ende, me adelanté un poco.

Al mismo tiempo el Moby Dick de ruedas hizo lo mismo en mi dirección. Yo toqué el claxon desenfrenadamente, pero el no se detenía. De pronto se detuvo. Sobre mi costado, mi espejo y mi facia. Y nos enganchamos. Yo no podía salir y empecé a lloriquear -por supuesto-, el se fue en reversa, me jaló con el, se zafó y…se escapó como era de esperarse.

Entonces me quedé solita con mi golpe y mi desgracia. Intenté perseguirlo pero Chococat no me respondía, así que opté por irme a la gas, por crédito telcel y a hablarle al seguro. Todo esto entre mucho tartamudeo, lágrimas y mocos. Llegó la Dra. Nieto en mi auxilio y me llevó a comer helado en la tarde. Al final yo ya andaba más tranquila, con Chococat en el taller y el trozo de mierda ese libre, pegándole a más doncellas inocentes en Chevys.
*Nota al pie: Kudos a Seguros Banorte. Son lo más buen pedo y eficientes.

Todo este suceso ocurrió después de varias noches de desvelo y enfermedad de panza. Enfermedad grave, dolorosa y tremendamente agotadora. ¿Ven queridos lectores? Estoy salada. Mucho. Seguro alguien me anda haciendo maldades con gallinas negras. Creo que voy a comunicarme pronto con mi Pitonisa del Caldero.

Por lo pronto me despido con una disculpa por no haber posteado antes. Mando saludos a mi Abuela Pacheca por sus 22 primaveras cumplidas el día de ayer. Besos descontrolados a ti mi querida.

What I feel has come and gone before
No need to talk it out
We know what it's all about
Hangin' around
Nothing to do but frown
Rainy Days and Mondays always get me down.


Un beso grande de boca chueca.
Bye.
“Es divertidísimo ser Yo”- Diego

P.S. El desvelo del domingo se debió a una intensa sesión de grabación de audio. El resultado fue el Podcast del Mundo Independiente: Véase el Podcast de Indie Rocks!

La Aseguradora más buen pedo y eficiente:
Banorte
Le Podcast
IndieRocks!

13 de enero de 2008

Y que a la Seductra le sale lo Mística Espiral.

Art: Leonora Carrington, 1951

Estoy lavando una gatita rubia en el lavabo de algún hotel, pero no es cierto, parece más bien que es Leonora, que lleva un abrigo amplio y que necesita ser lavado.
La rocío con un poco de agua de jabón y sigo lavando la gatita, pero muy perpleja y turbada, porque no estoy segura de a quien estoy bañando.


Hace muchos años previos a las manifestaciones Seductrales, una servidora vivía en otros rumbos, otros olores y con otras personas. Tenía dos compañeros de casa que se convirtieron en tres -un poco a mi pesar en el momento - al cabo de un rato. Durante mucho de ese tiempo de soledades vi algunos huéspedes que curiosamente nadie más notaba. No estoy segura de haber platicado gran cosa con los huéspedes que no duermen, pero si recuerdo haberlos visto. Un día se me ocurrió comunicar de las visitas de mis amigos insomnes y me tacharon de alucinada febril.

Además tenía un talento medio aguafiestas de adivinar lo que había adentro de los regalos. Como una navidad en que le describí a la Dra. Nieto sus plumas doradas nuevecitas acompañadas de un lapicero. Véase que el mencionado regalo estaba envueltito y yo era una piccola de cuatro años.

También sabía de pequeñas desgracias que iban a ocurrir a unos minutos o unas horas de que pasara nada. Cómo cuando no iba a estar el auto del siglo afuera. Que la entonces Maestra Nieto no se iba a dar cuenta a primera instancia por confundirlo con otro parecido pero de otro siglo. Y que iba a correr para ver que algún malandro se lo había llevado. Iba a llorar, fliparse un momento y parar un taxi para poder irnos a la escuela. Y yo sabía desde antes de abrir la puerta.

Así se sucedió uno que otro incidente. Pero a partir de las acusaciones de alucinación -cortesía de la eterna infección de la garganta- dejé de ver a mis Amigos Invisibles. Estaba recién cambiada de casa la última vez (¿coincidencia?) y para no sentirme la loca renuncié a todo el asunto de hablarle al aire a la “I see dead people”.

Pero algunas cosas no dejaron de pasar. Como eso de andar viendo escenas que no han pasado y parece que pasan dos veces. Y terminar en la cabeza la frase de los otros. Saber quien va a entrar por la puerta y adivinar la canción en el radio antes de prenderlo.

No le dije a mucha gente. Suficiente había tenido con la expresión de terror de la Dra. como para verla repetida en caras nuevas y amistosas. Durante mis años de acné invasor de vanidades, batallas a muerte con la báscula y pelo verde de imitación de novela setentera, tenía la cabeza en otro lado y mis incidentes brujiles fueron desvaneciéndose.

Honestamente se me fue olvidando. Salvo uno que otra lectura de tarot, (muy reveladoras y aterradoramente atinadas por cierto) decidí que nada había pasado de verdad, que me lo había inventado por ver tanta tele. Me convertí en una miedosa chillona de closet. Eventualmente hasta eso se me acabó quitando.

Desde entonces hasta ahora han pasado alrededor de cinco años. Picos más y picas menos. Hasta que en el departamentito de porquería de mis amores dejé de sólo escuchar lo que escuchábamos todos los espantados de los “espantos” del piso de arriba. Ya no sólo eran canicas que rodaban y cuentas que caían de un collar roto. Ahora cuando estaba sola me forzaban el cerrojo y no estaba más que el gato. Y ahora de repente se me abría la puerta de un golpazo. La volvía a cerrar a consciencia y volvía a abrirse furiosa. Saludaba por que escuchaba llegar al Lobo Feróz, sin recibir respuesta por que no había nadie. Y así una tras otra tras otra. Sorpresivamente no me salieron los lloriqueos. Decidí tomarla tranquila y hacer preguntas. Muchas preguntas.

Así fue como la Dra. Nieto me confirmó mis recuerdos y me creo unos nuevos de mis locuras fantasmales. Poco a poco fui tomando todo aquello como más o menos cierto porque de verdad no estoy tan chiflada (sólo un poquito y se manifiesta de otras maneras). Rasqué con cuchara la memoria y caí en cuenta de que muchas cosas que había querido habían pasado. Tonterías como que “me llegara” mi primer novio en 2º de primaria o que me regalaran la Barbie que hablaba en mi cumpleaños. Además de haber visto gentecita bicolor y flotante alguna vez.

El tiempo pasó y-como estaba escrito- conocí a mi Pitonisa de Caldero particular que me metió un buen susto clarividente y me quitó mis paranoias. Dijo en una tarde de champiñones con queso y mucho té que paulatinamente iba a saber que pedo con el pedo del rollo loco de las magias y las dimensiones. Le creí un poco a medias, por que deep down no me la acabo de comprar a mi misma.

Hasta que llegué a mis nuevos aposentos y lo supe. Aquí no nada más vivimos cuatro. Viven más que vinieron con nosotros o ya estaban, no sé, pero esto parece casa de huéspedes. O igual no son muchos más, pero definitivamente we are not quite on our own.

Por lo pronto lo que ando viendo son gatos. No. No son personas. No. No son mis gatos.

Es un gato negro que anda por toda la casa y se me desaparece. En la repisa, en el baño, en la cama, comiendo flores y en el closet. Algo así como Alice in Wonderland. Ahora me ves, ahora no me ves.

Dice la Pitonisa del Caldero que los siga a ver quien es. El problema es que se me van muy rápido. Y que me sale lo miedosa. Sobre todo después de la carretera y el ranchero que Ms. Yellow no vio y yo si. Y mucho y con muchísima luz azul cielo.

Y que no ha parado.

He visto algunas varias siluetas por las calles, en las entradas, flotando por los puentes y otros sitos; tanto urbanos, como pseudo campiranos. Ellos no saben que yo sé. Y que bueno, que si no me muero del terror.

De mis dos nuevos visuales, prefiero los primeros. Los gatos no me asustan. Los gatos son de brujas porque son como brujos. Son bonitos, llorones, se me hacen personas viejas. Me gustan mucho. Y andan también por todos lados. Vivos y al tacto, si, pero es una exageración andármelos encontrando tan seguido.

Así, ando medio espantada pero getting used to it. No estoy loca, aunque seguro la pobre Seductra reciba muchos “deseos sin represión de comentar” con mentadas de madre y renuncias a su credibilidad. Ni modo. Este depa es mío e incluye a mis gatos de sueños y mis fantasmas de azotea.

Por lo pronto me despido escribiendo con la luz parpadeante y una conexión a la interné digna del 89’ -con todo y ruiditos telefónicos-. I’ll keep you posted.

Un beso bigotón.
Bye.


La gata-Leonora ha desaparecido.
Yo siento un terror súbito: ahora voy a saber algo que mejor ignorase.
-R. Varo.
“El papel ese que te piden cuando te multan.” –Rulo
Véase: La tarjeta de circulación, que sólo para eso la tienes.

7 de enero de 2008

Y que la Seductra Regresa

Oh, mister, wait until you see
What I'm gonna be


I've got a plan, a demand and it just began
And if you're right, you'll agree


He vuelto a la rutina, a trabajar, a la casa nueva con asuntos viejos por arreglar. A viejos amores, a nuevos horizontes, a esperanza reencontrada y a recuerdos escondidos en cajones. Estoy de vuelta teniendo regresiones de sensaciones musicales, escribiendo en la agenda nueva parecida a la de siempre y bronceada como me gusta estar. He vuelto a los tacones muy altos pero ahora son color rosa. Con dorado. Lo que me provoca emoción de la misma combinación.

He vuelto de Playa Ventura pero volveré pronto. Dicen que uno olvida cosas con intención de regresar. Yo dejé un cachito de corazón. Voy a regresar a darle un checada y dejarlo que se siga mojando en el mar picado con las tortugas y los turistas mal educados. La experiencia fue tal que me cuesta volver a escribir, obligarme a teclear lo que se me ha grabado atrás de los ojos, en los poros levantados y en la lengua con sabor a sal naranja.

Lo intentaré en algún momento.

Por lo pronto he vuelto y quitando clichés, si me siento renovada. Me veo muy diferente en el espejo. Un año más vieja, un año más vivida, más dolida, más amada, agradecida y más bella como resultado.

Tal vez de afuera, pero más bien de adentro.

Dejo una regresión de sueños que se repite una y otra vez en mi cabeza con mi voz de niña. Me escucho. Me escucho como veo fantasmas en carreteras. Cosas bonitas de otros tiempos.

Jack and Jill
Went up The Hill
To fecth a pail of water
Jack fell down and broke his crown
And Jill came tumbling after.


Jimena se me va el jueves por algún tiempo. Se va a la tierra de las hadas sobre organizadas en bosques de plástico y pantallas planas. Se va a reencontrarse con Silverio en Estocolmo y darse una vuelta por París a riesgo de llevarse una golpiza impartida por mi parte aunque sea del otro lado del mar. Te quiero.

Un beso con miel.
Bye.

Here's coming a better version of me
Here it comes a better version of me

Here it comes a better version of me


"Querétaro es como de juguete no?"- La Seductra

P.S. Les dejo un vidio pa' curiosos conocidos y por conocer de mi año de meteoros.

http://www.youtube.com/watch?v=SJUlrSAAhVo