16 de febrero de 2009


Me odio por no escribir.
Me odio por arañarme la cara de la furia.
Me caga ser, hoy.
Detesto a Chococat.
Y mi celular asesinado.
Y mi culpa.

Pero ya estoy de vuelta. Estoy en clase. Veo a la gente alrededor levantando la mano porque han ganado un juego en www.stopdisastersgame.org, mismo que yo no gané como siempre me pasa en todo videojuego que toco.

Veo una slide que dice "Motivación y Metas". Y una imágen de una hermosa chica rubia que evidentemente no es del Tec. Lo cual pone en evidencia que mi profesor no ha hecho sus diapositivas. Lo cual me molesta, porque un profesor debe ser responsable de su propio material.

Lo que me remite a que mi peor miedo de toda la vida fue volver al Olinca, pero como maestra. Y una de mis compañeras de generación ahora desempeña una chamba similar. Lo cual me genera lástima y satisfacción a la vez. I'm looking through you.

También me preocupa que las pobres madres  le dejen sus chamacos al demonio. Pero en fin.

Y en la revisión de los quehaceres de cada uno de ellos, todos están más o menos como era de esperarse. Y van a empezar a casarse pronto. Ojalá que me inviten.

Y ahora preguntan si alguien colecciona algo. Y ahora el chico que no debería hablar nunca, porque siempre se hunde en su propia auto humillación, dice que tiene 300 gorras y "lentes de colores" fuck. Timbres postales. Cool, aunque no viniendo de ella. Cómics. De Marvel. 100. Cool. Comic fans are cool.

Y mi profesor por supuesto colecciona posters de cine. Bullshit. 

Mi tape de muralismo no aparece. Me cago en Dios. Mala suerte, como siempre.

Goya y sus fantasmas, con Natalie Portman. La vi ahorita en una peli dónde sale muy linda y embarazada y white trash. Pero no le puse atención. Odio a la gente que se jura muy cinéfila. Porque ahora todos lo son. IMDB. Ahí me metía antes cuándo trabajaba en Indie Rocks.

Thank God that's over.

EL CIUDADANO KANE. Ya por Dios ¿no? Es que ahora la polémica es que en algún lado, le ganó El Padrino. Amelie. A todos les gustan las mismas. 

Ya me quiero ir. ¿Qué es la axiología? Es la parte de la filosofía que estudia los valores. 

Voy a ver a Raúl sola. Que bueno.

Regresan las frases: "Pavel tiene enfermedades de aristócrata del siglo XIX"- Rafa. Ya no me da tanta risa.

Quiero estar drogada o algo. Ahora. 

 No tiene muchos que ver lo del Olinca arriba. Pero no me importa. 

Fuck you. No, not you.

And, hello handsome!

Ya bye.
Besos y eso.

29 de enero de 2009

¡Y que la Seductra canta...así!


Me pudiste conquistar con mirarme y nada mas y tu ni caso
Para hacer de tu querer una flor de amanecer y tu ni caso
Me habras hecho bailar lo que quisieras tocar ahora es demasiado tarde..


Tengo que decir la verdad.
Cuando era mucho más pequeña, mis gustos musicales mucho más restringidos y mi cultura pop estaba en gestación me hice fanática de una estrellita en ascenso y con mucho futuro.
Tenía todos sus cassettes y soñaba con tener el pelo igual de largo que ella.
Cantaba sus rolas a todo pulmón acompañada de mi walkman rojo de botoncitos de colores, para risas eternas de mi madre.
Me sabía todas. No, me sé todas y me pongo muy de buenas cuando la escucho.
Hasta una vez me llevaron con engaños al Auditorio Nacional, porque tenían que llenar la audiencia de chamacos para una grabación de TVo, (que odiaba muchisisísimo) y yo me quedé esperando hasta que se acabara la chingadera para que me cantara. Jamás salió obvio.
Me eché tooooooooooodas sus novelas. La de cuando eran pobres sus parientes, cuando tenía una gemela ciega y una mala-perdidas ambas- y hasta la nueva en la que ya es señora malvada.
Una vez la ví en la develación de placa de Hello Dolly región 4 y era hasta entonces lo más starstruck que había estado en mi vida.
Soy fan de Lucero. De Lucerito. La que cantaba Chispita, Electricidad, Tu desdén y todas esas cosas.
La que bailaba terriblemente y era la novia de América.
Ja.
El otro día vi un especial de la diva cantando en Acapulco vestida de charra (debo aclarar que disminuyó mi fanatismo cuando hizo eso) en horario estelar del canal 2 y celebré que siguiera viva.
Veía el Teleton sólo porque salía ella y la defendí cuando su guardaespaldas le disparó a "la prensa" de espectáculos.
Vi su boda como toda la bola de nacos (pero no compré el DVD ni nada, lo juro).
Y aunque no iría a verla en concierto porque no es pa' tanto, sigo teniendo varios éxitos en mi iTunes-no, no tengo iPod, deal with it- y soy requete feliz.

There. I said it.

Ya no lo siento tu hora pasó
Ya no te deseo entindelo
Ya no palabra no puedes creer
No tenemos nada nada que ver
Ya no seguro tu faz se borró
Si alguna vez fui tuya olvídalo
Ya no en serio tu tren se perdió
Todo se ha acabado entre tú y yo
Ya no


Besos eléctricos.
Bye.

21 de enero de 2009


Perdón, pero he vuelto a la escuela.
Y la nueva es que yo la pago, bueno una parte.
Maldita, maldita sea la crisis. All together now…
He redescubierto mi amor por Abbey Road. El disco de los Beatles. Y también el show este que pasan en Sony alguna noche de la semana en la que salen bandas chidas canturreando bien bonito.
Me he vuelto más antisocial que nunca. Me caga saludar a la gente y tener que hablar con ellos de cómo les va. Y juro que si me importa un poco y todo. No es por mamona. Me dan miedo. La gente me da miedo ahora. Que alguien me lo quite por amor de dios.

He estado obsesionada con un texto adelantado de publicidad subliminal. Fuck it rocks. (De ahí la foto del presente post).
Me lastimé le dedo gordo. Y traigo las uñas largas. ¡Aplausos!
Estoy deprimida. Que hueva ¿no?
Que chingona estuvo la toma de posesión de Obama. Me uno a la bola de borregos fanáticos de mierda. Pero si, lo amo. Ojala haga cosas buenas por los gringos y que por ende nos caigan unas migajitas de bienestar al resto del mundo.
Finalmente ví "Running with Scissors". Todos deberían verla. Reitero mi amor por los freaks.
Aprendí de un graffitero maravilloso que me enseñó como se pinta en las paredes. Y como se le pinta el corazón de emociones cuando lo hace. Llegué a la conclusión de que debería ser artista de algo. Debería cantar o pintar o hacer algo como nadie más.
Ya será en mi próxima vida.
Extraño ser otra.
Me auto analicé psicológicamente violentando todas las reglas periodísticas por las que juré fidelidad hasta el fin de mis días.
Y las que me las enseñó dijo que éramos las mejores alumnas que ha tenido nunca.
Eso ha sido lo más feliz que me ha pasado en muchos meses.
Extraño a Osmar.
Me amaneció por primera vez una fiesta y me sentí poderosa como nunca antes.
Vámonos de viaje.
Tengo unos zapatitos dorados que me sacan dolores terribles en las patas.
Me caga que las cosas bonitas siempre duelan.
Y hoy me han dicho que mi frase favorita (y compartida) para iniciar un chingo de conversaciones es: “Me caga ______ (fill in the blank)".
Ja.

Un beso lindo de gomitas.
Bye.

6 de enero de 2009


Nunca me habían hecho sentir una vieja escandalosa.
El puto de Prodigy Internet me lo hizo sentir.
Imbécil.
Y lo peor es que no puedo hacer nada más que quedarme con mi rabieta.
Porque no hay otro servicio de internet eficiente que no sea el de Cablevisión, mismo que no llega a mi pueblo.
Y nunca más voy a encontrar al pinche pinacate aunque se me acaben las orejas pegada al teléfono marcando a servicio a clientes. Son tantos micos trabajando ahí que es imposible.
Me cambié de casa (hace un año ya) y la pendeja de Prodigy marcó mi cambio de domicilio como un contrato nuevo. El uso del servicio de casi dos años de mi otra casa, se "borró". Por ende, no puedo cambiarme al inalámbrico gratis hasta noviembre de 2009. Porque hay que esperar cierto tiempo para que puedas hacer el cambio de un servicio al otro sin costo.
¡Siempre me dicen que me espere 22 meses!
Le pedí al pinche chango arrogante de mierda que checara el número anterior para que viera que tenía rebasados por mucho los 22 meses.
No me contestó. ¡Siguió con el protocolo! Con el: "Entonces eso es todo por mi parte, señorita, la invitamos a conocer más de nuestros servicios. Hasta luego."
Por supuesto se llevó un: "Vete a la chingada pinche gato" de mi parte, pero evidentemente eso es patada de ahogado.
Ahorita seguro el cabron se muere de risa por dentro. El puto.
¿Alguien recomienda algún otro servicio que no sea el de Mr. Slim y sus nacos-empleados venidos a más?

5 de enero de 2009

Y que la Seductra empieza nuevo año.


Well I open my eyes
I was blind as can be
When you give a man luck
He must fall in the sea
And she wants you
To steal and get caught
For she loves you
For all that you are not
When you're
Falling down, falling down
When you're falling down
Falling down, falling down

Antes que nada gracias a los pocos pero significativos saludos al presente blog durante todo el 2008 y los primeros días del nueve. He disfrutado mucho de las visitas, ánimos e identificaciones ocurridas por todos los bloggeros y no bloggeros que se asoman a leerle la cabeza a Seductra. Gracias por dejarme leer las suyas.

Sería fácil hacer un recuento de los daños ahora. Pero la verdad es que gozo de pésima memoria afortunadamente. Por que de ponerme a recordar no acabaría con la multitud de acontecimientos de 365 que han dado giras a la trama. Sin embargo, me parece pertinente mencionar lo que venga a la mente.

Este año ha sido de estirones de emociones que han servido para hacerme la vida más interesante cuándo se la cuente a mi descendencia, si es que me toca tenerla. Creo que soy más adulta. Y puedo decir que soy una buena persona a pesar de todo. Soy una mujer brillante, trabajadora y noble. Y una cabrona bien hecha todavía. Tengo muchos sueños modificados y más viables, pero sigo fantaseando con imposibilidades. Soy capáz de decir que me siento de mierda y decirlo de frente al responsable. Siempre me había preciado de ser de las de "sin pelos en la lengua" (expresión de peor gusto posible, lo sé) pero no era cierto. Ahora tampoco es completamente verídico, pero me acerco un poco más al menos.

De nuevo soñé con volar a NY. Y este año volveré a hacerlo. Hasta que me largue y nunca más regrese del ensueño de no estar. Mejor estar en las fantasías de Woody Allen, de Sally, de Carrie, Madonna y todos los demás.

Soy una llorona. Pero me propongo a llorar cuando lo valga. Y ahora sí que lo vale. Así que me permito el llanto fundamentado. Este año he llorado como pocos. O como nunca más bien. He llorado por todos los motivos posibles. Me he permitido hacer berrinches. Y llorar de rabia, de impotencia y de dolor. De mucho dolor seguramente.

Tengo una chamba. Una chamba que me encanta aunque me pague lo injusto. Aunque en estas épocas de crisis, (otra vez) los salarios de la gente buena sean así, como siempre. He aprendido que el salario justo llegará algún día o nunca tal vez, así que hay que ponerle buena cara y agradecer el trabajo, no la paga. Imagino, creo, produzco, veo, corrijo y empiezo de nuevo. Y eso pocos lo hacen, y aún menos lo hacen como yo.

Soy buena en la escuela. Tan buena como no había sido desde que me enviaban cartas amarillas con happy faces y firma impresa de la directora. Chingón. Soy una chingona en eso también.

Y también soy una mala amiga que abandona a todos. Porque le da miedo que ya seamos tan diferentes que les caiga mal. Y que sólo me vean por la costumbre de amores de otros tiempos. Porque ya no tenemos nada en común, y en el momento en que se acaban las noticias se acaba la conversación. Porque estoy tan sumida en mi pedo que no tengo paciencia de escuchar los suyos. Y soy una mierda por eso. Pero es cierto. Ya no tengo suficiente corazón para entregárselos envuelto como estábamos todos acostumbrados. Perdón.

Y soy una pesimista. Y una súper positiva hundida en el computador. Lo único que me produce placer real es planear para que lo demás se resuelva. Planear y planear. Y trabajar y trabajar más y más. Y que horrible es ser así a veces. Pero si me quieres lo vas a entender.

No he aprendido a escuchar lo que no quiero saber. Porque en realidad ya lo sé. Porque no pierdo la sensibilidad ni la inteligencia. Sólo no quiero saber que la estoy cagando otra vez. Porque entonces siento que soy insuficiente en una rama más y yo no puedo ser insuficiente nunca más. Y menos contigo. Ni contigo.

Me he cortado el pelo muchas veces este año. Y he aprendido a usar zapatos bajitos y tenis. Y ahora me duelen los pies cuando ando en tacones. Y me caga. Porque yo siempre juraré que nací para los tacones, y ellos nacieron para mi. Pero que lindos son los "sin tacones". Tacones, tacones, tacones.

Ya no leo Elle con tanta devoción porque no tengo tiempo. Y lo extraño mucho. Me gusta saber de cirugías plásticas, maquillajes, nuevos trapos y las vidas de las neuróticas gringas que hablan de drogas, sexo y amor. Si. Me encanta eso. Fuck You.

Y he leído muchos libros, y cuentos, y pedazos de ambos. Y me he enamorado de nuevo de mi leyendo. Y voy a leer un puteral de las novelas de amores, y de las biografías de reinas mentirosas y aventureros guapos como me gusta. Y no, no por leer eso la gente carece de intereses relevantes o intelecto. Fuck you twice.

Odio el dinero. Destruye la vida de todos. Detesto el dinero. Y lo quiero más que nunca. Maldito capitalismo de mierda. Maldita crisis. Putos gringos. Hijos de puta los banqueros. Y por supuesto pinches mexicanos. Los odio a todos.

Y te odio más a tí por no quererme y no hacerme caso. Te la pierdes.

Este año regresé a nadar y empecé a hacer yoga. Y volveré pase lo que pase. Me gusta el traje mojado y los 15 minutos en el vapor dónde no se piensa nada. Y mi playlist del yoga con mi mat tan bonito que detiene mis pies rojos.

No perdí mi agenda. Perdí un celular y mis lentes. Pero ahora tengo unos nuevos y verdes como de hot teacher. Además no perdí las llaves, ni mi bolsa de la escuela, ni mi cartera. Ni la licencia. Sólo la cabeza, pero eso es normal ahora.

Y creo que no perdí tantos amigos. Hice unos nuevos. Hice también nuevos odios. Y te van a caer maldiciones en tu casa pinche puta desgraciada.

Estoy muy emputada ahora pero empiezo a bajarle a la neura. Me gusta mucho el nuevo disco de Scarlett Johansson. Escribir. Comer helado con tristeza. Tú. Y regresar a mi blog.

Gracias.

Don't ask for nothing
Go on and put your ear
To the ground
You know you will be
Hearing that sound
Falling down
You're falling down
Falling down, falling down
Falling down, falling down

Un beso de los mios.

Bye.

23 de diciembre de 2008

Conversación escuchada en el colectivo Centro-Aeropuerto de la Ciudad de Zihutanejo. Nieto de unos 12 años con una abuela de aspecto jóven, desarreglado, con muchos kilos en cima de 100.

Nieto: (Dándole un agua blanca en bolsita con popote a la abuela) ¿Quiere probar?

Abuela: No, está muy dulce.

Nieto: Ándele, un poquito.

Abuela: (La prueba) Tiene mucha azúcar.

Nieto: (Ríe) Se la regalo. Le va a dar diabetis.

Abuela: (Ríe, la devuelve).

-Silencio-

Abuela: ¿Se escribe con "eye" o con i?

Nieto: Con e. Deabetes.

Abuela: No, es con eye. Dyabetis.

Nieto: No. Es Diabeites.

Abuela: Dyeabetes.

Nieto: ¿Cómo cree? Es las dos con e. Deabetes.

-Ambos ríen-

Nieto: Vamos a preguntarle al señor (el chofer)

Chofer: No sé.

Abuela: Hay que consultar en la internés.

Nieto: mhm.

Y luego nos preguntamos si la sociedad mexicana está bien informada. 

Chale.

Y que la Seductra se broncea.


Mais sur la plage
Le soleil revient déjà
Passe le temps
Le cœur content
Reprends ses droits


Mis queridos e inconsolables lectores:

Su desdicha termina ahora. ¡Ya vine!

He pasado una semana maravillosa en Zihuatanejo. Estoy muy quemada color medio zanahoria. Estoy sumamente picoteada por mosquitos inclementes con mi alergia. Estoy un poquitín más pecosa. Y estoy muy de buenas, bueno más o menos. Como siempre.

Regresar de viaje es de hueva. Es cuando te acuerdas de todas las razones por las que te fuiste. Y tienes que volver a hacer, y pelear y hablar y todo lo demás que siempre haces, peleas y hablas cuando estás antes de irte. Estoy justamente en esas. Ya me peleé con mi incansable compañera de viajes -como era de esperarse- ya hablé con quienes no quería -y hoy habrá más, so rejoice- y empiezo a tener que hacer de nuevo.

Pero, that shouldn't be the point of my current writing. El punto es dar cuenta de una semana en la playa sin hacerla de gringa turista. O por lo menos eso pretendo. Veamos.

Con ustedes,

(fanfarrias) (locas) (fanfarrias)

Zihuatenjo en 5 breves, cortesía de la sin igual Seductra metida en su bata rosa y muy, muy emputada con el re-jodido frío de su heladísimo pueblo.

1. El Gringo Viejo. En Zihuatanejo resultó haber muchos gringos de avanzadas juventudes que pasan sus días y noches de ex-hippies hangouteando por los rincones el pueblito. Tenía más o menos una idea de lo anterior gracias a la larga (larguísima, la gente que vive en lugares chiquitos o que es medio solitaria habla demasiado) charla que mantuve con el dueño de un hotelito prospecto previo al vuelo. Del otro lado del teléfono me encontré con la voz de un gringo cuya esposa vive en la ciudad de México junto con los hijos, mientras que el hombre chacotea en su hotelito de cuatro bungalows malamuertoso. Lo vimos de camino a Playa la Ropa un día. Pero me dio miedo/pena acercarme porque finalmente no me hospedé con el.

Pero el Gringo viejo de esta historia no es ese. Es un tipo que tenía rentado el cuarto* de al lado en el hotel. Vive ahí desde hace mucho tiempo. Y es muy buen tipo. No habla mucho y siempre está solito. Se me hacía la panza un nudo cada vez que lo veía caminando con su camisa perfecta y planchadita como sin rumbo. Y sin amigos. No sé, chale. Todavía me parte la madre acordarme. A veces saca su lap a la mesita del patio y se pone a ver fotos de Alaska. Igual es de ahí. O igual no y a mí me gusta verle el lado más novelesco a aquello. Mi primera idea fue que es un asesino serial o un delincuente escondidito. Pero igual es un viudo, o un divorciado, o perdió la chamba o es un escritor prodigioso y yo de iletrada no lo reconocí.

2. La gata y el gatito. El Gringo viejo le decía "sweetie" y "kittie cat" a una gata muy linda que rondaba el hotel en diferentes horas. Le daba de comer lo que le sobraba de la cena, o bien le hacía un atún o algo similar, supongo. Era una gata de nariz rosa, que abría el hocico cuando maullaba pero no emitía sonidos. Igual era muda. O esa es al menos la hipótesis de Ms. Yellow. Tenía un bebé idéntico a ella y un novio grandote y blanco que se aparecía a veces. El bebé era muy bueno matando ratas. En Zihuatanejo hay muchos gatos. Gatos bien chidos todos.

3. La Sirena Gorda. En todos lados comimos abundantes y deliciosos mariscos. Probablemente uno de los mayores atractivos de ir a cualquier playa es comer eso. Porque se vale desayunar, comer y cenar mariscos y nunca, nunca, nunca te cansas. Comimos en coPtél, adentro de una piña, muy caros, muy razonables, poquitos, muchos, picosos, calientes y fríos. Pero los más memorables fueron en un lugar sumergido en mis recuerdos más felices. La Sirena Gorda es una de los restaurantes más populares de aquellos rumbos. Hace unos años abrieron una sucursal en Polanco. Desafortunadamente tronó (para la tristeza de todo el clan Escobar) sin que yo supiera de su antecesora guerrerense. Cuando me recomendaron que fuera, hicimos planes de ahorro toda la semana para hacerlo (si, que rotería la nuestra) y lo logramos. Y que bueno todo, y que lindo el lugar y que precioso concepto. Vayan. Ahora.

4. El Mar. Obvio. Pero el mar en cada playa de Zihuatanejo es diferente. La playa principal está re cochina, pero sin duda sumamente romanticona en sus dejos de puerto viejo de abuelos. Playa la Madera es la más oscura, es suave, húmeda y solitaria. Hay muchos pelícanos y patos. El agua te invita a que la nades. La Ropa es más chida, hay más gente y más vida. Está poca madre igual. Se llama así porque hace muchos años previos al desarrollo turístico, naufragó la Nao de China cerca de la bahía. El barco iba cargado de ropa de mencionadas tierras, misma que apareció al día siguiente sobre la arena para regocijo de los lugareños. Desde entonces se ganó su nombre. Y las Gatas. Se llega en barco. Te reciben como si fueras el Mesías con toditita tu lanota. Es una alberca que pica los pies y saca sonrisas largas. Además puedes irte de scuba diving. Pusieron un Cristo de "a mentis" en el "fondo" del mar para atraer turistas . Me ha parecido fabuloso.

5. La compañía, metafórica y literal. El Sol acompaña todo el día y se esfuerza por quemarte completito desde muy temprano. Pero no pica, ciertamente. El par de pies al lado por el muelle, por las losetas, adoquines, arenas, piedras y aguas frías. Gracias.

(Aplausos)

Me cagó la mujer que nos recibió en el hotel por que trataba de mierda a sus empleados. Y su hijita gorda me re cagó más. Ixtapa es como un Acapulquillo. Conocimos a un freak que se hace llamar Mar que nos quería ligar y poner pedas en "El Alebrije"(ja). No compamos nada. Porque todo lo venden a precios de gringo y nosotras somos rojillas y pobres.

Llegamos a conclusiones como: "Güey, somos Newton", "Es la nueva teoría de los medios, pendeja", "Los drogadictos son socialmente respetados. No como tolerados nada más, sino, temidos chido" y "Es el más largo de todos, por eso Flanders es chistoso, güey!". Lo anterior es sumamente local, pero es mi blog y ni pedo.

Interjet ahora usa una pantallita para que veas el despegue y aterrizaje. Me emocioné mucho.

Tal vez después lo desarrolle a mayor profundidad. Pero llegué a la conclusión de que la gente viaja para crearse un patrimonio emocional. Inviertes en tus futuros y alegres recuerdos. Y les das un escenario precioso. Por eso nos gusta ir de viaje. Porque estamos creándonos memoria nueva.

A l'horizon s'offre pour moi
Mieux qu'un mirage
Une plage retrouvée
Mieux qu'un mirage
C'est la plage ensoleillée.


Un beso saleroso.
Bye.


*¿Es naquísimo decir cuarto? ¿Es cierto que debe decirse habitación a huevo?